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Kanban en la producción: señales, circuitos y dimensionamiento

Mejore la reposición en planta: aprenda qué autoriza producir o mover piezas, dimensione un circuito kanban y planifique el tiempo de máquina necesario.

Jussi Mäntylä Especialista en planificación de la producción, SkyPlanner Actualizado 21 de octubre de 2026 14 min de lectura
Blue containers of metal brackets with blank kanban cards wait on a factory rack and a wheeled cart.
En este artículo
  1. El kanban de producción y el de retirada autorizan acciones distintas
  2. Siga el recorrido de un contenedor por el circuito de dos tarjetas
  3. Elija piezas que se puedan reponer de forma fiable
  4. Dimensione el circuito según la demanda durante el tiempo de reposición
  5. Ejemplo de cálculo de tarjetas de producción
  6. Mida todo el tiempo de respuesta, no solo el de corte o plegado
  7. Establezca un lead time de reposición realista en las máquinas compartidas
  8. Qué cambió en KJH-Comp con la programación diaria
  9. Empiece con un circuito y compruebe el tiempo de respuesta

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Tiempo de lectura estimado: 10 minutos

El kanban en la producción es un método de control pull en el que una señal autoriza a fabricar o trasladar una cantidad definida de piezas. El consumo en el proceso posterior genera la necesidad; la señal indica al proceso proveedor qué debe reponer. Esa instrucción puede transmitirse mediante una tarjeta, un contenedor vacío o un mensaje electrónico.

La ventaja es que la reposición tiene un límite claro. En lugar de fabricar otro lote porque una máquina está libre, se repone lo que el siguiente proceso ha retirado realmente. Así se reduce el stock innecesario y resulta más fácil detectar las reposiciones pendientes.

Pero una señal no crea tiempo de máquina. Si los componentes de fabricación recurrente comparten una prensa, un centro de mecanizado o una plegadora con los pedidos de clientes, los trabajos de reposición también necesitan un hueco en el programa. Utilice kanban para autorizar la cantidad y SkyPlanner APS para encajar los trabajos aceptados según la capacidad y los materiales disponibles en la fábrica. Dedicará menos tiempo a conciliar colas de trabajo separadas y verá los conflictos antes de que provoquen una falta de piezas en montaje.

El kanban de producción y el de retirada autorizan acciones distintas

En fabricación, un kanban es más que una tarjeta que pasa por las columnas Pendiente, En curso y Terminado de un tablero. Autoriza una acción concreta de reposición. Habitualmente se combinan dos señales:

SeñalQué autorizaQué no autoriza
Kanban de producciónQue el proceso proveedor fabrique la referencia y la cantidad indicadas para reponer lo retirado.Fabricar piezas para llenar contenedores adicionales solo para mantener una máquina ocupada.
Kanban de retirada, también llamado kanban de transporte o de movimientoQue el operario de logística interna traslade la cantidad indicada desde el punto de suministro hasta el punto de consumo.Fabricar otro lote por el mero hecho de que se haya solicitado un transporte.

Un supermercado es un punto de stock controlado entre procesos. Cada referencia tiene una ubicación asignada y una cantidad de reposición definida. El proceso posterior retira lo que necesita y el proceso anterior repone lo retirado.

Por tanto, kanban no exige trabajar con inventario cero. El stock del supermercado mantiene la disponibilidad mientras se realiza la reposición. La disciplina consiste en controlar ese stock, no en aumentarlo continuamente.

Siga el recorrido de un contenedor por el circuito de dos tarjetas

Imagine una línea de montaje que utiliza un soporte de fabricación recurrente suministrado por una plegadora compartida. Los soportes llegan en contenedores de 20 unidades. Los contenedores de piezas terminadas esperan en un supermercado cerca de la zona de plegado, y montaje dispone de su propio stock en el punto de uso.

En este ejemplo, la señal de retirada se emite cuando montaje abre un contenedor nuevo, no cuando se agota el último soporte. Así, logística interna tiene tiempo de llevar el siguiente contenedor mientras montaje consume el que acaba de abrir.

1. Montaje empieza a utilizar un contenedor. El operario retira su tarjeta de retirada y la deposita en el punto de recogida. La tarjeta solicita otro contenedor de 20 soportes al supermercado.

2. El operario de logística interna recoge la solicitud. En el supermercado, toma un contenedor lleno de la referencia de soporte correcta. Retira su tarjeta de producción y la deposita en el punto de recogida de producción. La tarjeta de retirada se coloca en el contenedor que se lleva a montaje.

3. Plegado recibe la señal de producción. La tarjeta de producción devuelta autoriza a fabricar un contenedor de reposición de 20 soportes. No autoriza a seguir produciendo sin límite.

4. Se fabrica y comprueba la reposición. Cuando está lista la cantidad correcta de soportes aptos para su uso, la tarjeta de producción acompaña al contenedor de vuelta a su ubicación en el supermercado.

5. El circuito se repite a medida que montaje consume piezas. Si no se devuelven más tarjetas de producción, no hay autorización para fabricar más piezas para este circuito.

Las tarjetas indican la referencia de la pieza, la cantidad, las ubicaciones de suministro y consumo, y un identificador que distingue cada autorización de las demás. Una señal electrónica debe ser igual de clara: digitalizar una instrucción ambigua no la convierte en una regla de reposición fiable.

Otros sistemas utilizan el contenedor vacío como señal de activación. También puede funcionar, siempre que el stock restante cubra todo el tiempo de respuesta. Decida qué evento desencadena la señal y forme a todos para que apliquen el criterio de manera uniforme. Mezclar «contenedor abierto» con «contenedor vacío» cambia el tiempo del que dispone el circuito para responder.

Elija piezas que se puedan reponer de forma fiable

Un buen punto de partida es un componente de fabricación recurrente, con consumo regular, especificaciones estables y una ruta de reposición razonablemente predecible. Un soporte común a varios conjuntos puede ser mejor candidato que una pieza específica de un cliente que se pide una vez al año.

Antes de introducir las tarjetas, compruebe que el proceso proveedor puede satisfacer la demanda media. Si montaje consume sistemáticamente más piezas de las que plegado puede fabricar, añadir tarjetas solo aplaza la falta de suministro. Hace falta tomar una decisión sobre la capacidad o la demanda, no acumular más autorizaciones.

El tiempo de preparación también cuenta. Una tarjeta puede representar un contenedor sin que sea necesario preparar la máquina por separado para cada contenedor. Si se agrupan varias tarjetas devueltas en un lote de producción, defina qué activa ese lote e incluya la espera en el lead time de reposición. No complete el lote con stock no solicitado sin hacerlo explícito.

Acuerde las reglas de funcionamiento antes de iniciar la prueba piloto:

  • Produzca o traslade piezas únicamente cuando exista la señal válida correspondiente y en la cantidad indicada.
  • Mantenga la trazabilidad de la autorización mientras esté en espera, en proceso o acompañando a las piezas terminadas.
  • No envíe piezas defectuosas al siguiente proceso ni cuente el stock en cuarentena como reposición utilizable.
  • Asigne un responsable concreto para las faltas de material, las tarjetas perdidas y las excepciones urgentes. Compruebe y regularice la autorización original antes de emitir otra que la sustituya, para que una necesidad no se convierta en dos órdenes.
  • Modifique el número de tarjetas de forma deliberada, en lugar de añadir tarjetas no oficiales cada vez que el circuito tenga dificultades.

Estas reglas son las que dan sentido al límite. Sin ellas, kanban se convierte en otra lista local superpuesta al plan de producción existente.

Dimensione el circuito según la demanda durante el tiempo de reposición

Para un circuito de producción con una cantidad fija por contenedor, un cálculo inicial práctico es:

Número de tarjetas de producción = redondear hacia arriba [(D × L + S) ÷ C]

Donde:

  • D es la demanda media en el punto de retirada del circuito, expresada en piezas por unidad de tiempo.
  • L es el lead time de reposición, expresado en la misma unidad de tiempo: desde la retirada que emite la señal de producción hasta que la reposición está disponible y es apta para su uso en ese supermercado.
  • S es un margen adicional de seguridad, expresado en piezas, para la variación que se pretende cubrir.
  • C es el número de piezas aptas para su uso que representa una tarjeta o un contenedor.

La lógica es sencilla: cubrir el consumo previsto mientras se realiza la reposición, añadir el margen de protección elegido y convertir esa cantidad en contenedores completos. Se redondea hacia arriba porque una fracción de tarjeta no autoriza un contenedor completo.

Ejemplo de cálculo de tarjetas de producción

Para el circuito de producción del soporte, supongamos estos datos de planificación:

DatoValor del ejemplo
Ritmo medio de retirada del supermercado de plegado40 soportes por hora de funcionamiento
Lead time desde la retirada hasta que la reposición está disponible y es apta para su uso3 horas de funcionamiento
Margen adicional de seguridad30 soportes
Cantidad por contenedor20 soportes

La demanda prevista durante la reposición es de 40 × 3 = 120 soportes. Al añadir el margen de 30 soportes, se obtienen 150. Se divide entre 20 y se redondea 7,5 hacia arriba: 8 tarjetas de producción.

Esas ocho tarjetas representan una cantidad autorizada de 160 soportes en el circuito de producción. Se reparten entre el stock terminado del supermercado y la reposición pendiente o en curso. No significan 160 soportes en el estante más otros 160 en producción. Cuando sale un contenedor lleno, su tarjeta de producción regresa para autorizar la reposición; no se crea una nueva tarjeta permanente.

Este cálculo solo cubre el circuito de producción de plegado. El circuito de retirada que abastece al montaje tiene su propio tiempo de transporte y sus propias necesidades de stock en el punto de uso. No dé por hecho que esas mismas ocho tarjetas sirven también para dimensionar todas las ubicaciones posteriores o todo el inventario en proceso de la fábrica.

El margen de 30 soportes es una decisión de política de stock a modo de ejemplo, no un porcentaje universal ni una garantía de nivel de servicio. Defina el margen de protección según la variabilidad real de la demanda y la reposición, las consecuencias de una falta de material y el nivel de servicio que necesite. Revíselo a medida que el proceso gane fiabilidad.

Mida todo el tiempo de respuesta, no solo el de corte o plegado

Si se parte de una reposición de tres horas, ese tiempo debe abarcar más que los minutos de trabajo en máquina. Incluya la recogida de señales, la gestión de órdenes, la espera hasta reunir un lote o disponer de un recurso productivo, la preparación, el procesamiento, la inspección y el retorno al supermercado de producción. Incluya también cualquier actividad de transporte o recepción que quede dentro de los límites definidos para el circuito.

Utilice una base temporal coherente. Si la demanda se expresa por hora de funcionamiento, el lead time debe tener en cuenta los periodos de actividad y las pausas entre turnos que afectan a la reposición. No se pueden combinar los dos días naturales de un proveedor con el consumo por hora de montaje sin realizar esa conversión.

La fórmula proporciona un límite inicial. Mida las retiradas reales, los tiempos de reposición y las roturas de stock para comprobar si ese límite funciona. Por muy preciso que sea el cálculo, no compensará una ruta de recogida que se salte señales ni una cola de máquina que duplique habitualmente el tiempo de respuesta previsto.

Establezca un lead time de reposición realista en las máquinas compartidas

Volvamos al ejemplo de los soportes. El circuito se dimensionó para un tiempo de respuesta de tres horas, pero la plegadora también realiza trabajos para pedidos de clientes. Si esos trabajos alargan la reposición hasta cinco horas, el cálculo original deja de reflejar el proceso.

Con la misma demanda y el mismo margen de seguridad, cinco horas darían una necesidad inicial de 12 tarjetas, no de ocho. Aumentar el número de tarjetas puede proteger el abastecimiento, pero también supone destinar más inventario a un problema que quizá se deba a esperas excesivas. Primero determine si ese tiempo adicional responde a limitaciones inevitables de capacidad, a colas evitables o a una ejecución poco fiable.

Aquí es donde SkyPlanner aporta valor. Incorpore las órdenes de reposición aceptadas al mismo programa a capacidad finita que los demás trabajos que compiten por esa máquina. Defina sus fechas y horas de finalización requeridas, rutas de fabricación, cantidades y prioridades. Arcturus, la IA de programación de SkyPlanner, calcula la asignación de máquinas y los tiempos de las operaciones teniendo en cuenta la capacidad, los turnos y las dependencias configurados. La vista Gantt permite visualizar esa secuencia.

Cuando se activa la programación que tiene en cuenta los materiales, Arcturus también considera su disponibilidad y las entradas previstas. Una orden de reposición de soportes no debería aparecer como lista para iniciarse si no está disponible la chapa necesaria. SkyPlanner se integra con cualquier ERP o MES a través de su REST API abierta y conecta los datos existentes de pedidos y producción con el programa, sin obligarle a mantener una planificación aislada.

Usted establece las prioridades; Arcturus se encarga del cálculo de la programación. Cuando cambian las circunstancias, el recálculo le ayuda a ver cómo encajan las órdenes de reposición con las demás. Así se reduce la secuenciación manual y puede resolver un conflicto sin poner en riesgo otra entrega de forma inadvertida.

Las modalidades de programación ASAP y JIT de SkyPlanner ayudan a decidir cuándo ejecutar el trabajo. ASAP busca un hueco lo antes posible; JIT programa el trabajo más cerca de su fecha de entrega. Ninguna de estas opciones constituye la señal de consumo. La política kanban determina qué se autoriza, y la programación decide cuándo puede ejecutarse ese trabajo aceptado.

Qué cambió en KJH-Comp con la programación diaria

KJH-Comp, fabricante de piezas de chapa por encargo, utilizaba antes C9000 y hojas de cálculo para planificar a grandes rasgos la carga semanal. La asignación diaria a máquinas seguía siendo manual, y dos supervisores dedicaban cada uno al menos la mitad de su tiempo a la programación.

La empresa mantuvo su ERP e incorporó SkyPlanner para la programación a capacidad finita y la asignación automática de máquinas. Según su testimonio, ahora ve con más claridad cuándo se acumula carga en la plegadora de cuatro metros, y se ha reducido la ejecución anticipada de trabajos que desplazaban a otros con expediciones más próximas. La responsabilidad de la programación pasó de dos supervisores a uno, mientras que el otro asumió tareas diferentes.

Esta experiencia ilustra el problema de programación que hay detrás de un compromiso de reposición: conocer la carga semanal total no basta para decidir qué trabajo debe ejecutarse a continuación en una máquina compartida. SkyPlanner permite gestionar la secuencia diaria a medida que aumenta la variedad de trabajos.

Empiece con un circuito y compruebe el tiempo de respuesta

Haga una prueba piloto con una pieza de fabricación recurrente y con las personas que la consumen, la transportan y la fabrican. Señalice la ubicación del supermercado de producción, estandarice la cantidad por contenedor, ponga en circulación las tarjetas acordadas y defina sin ambigüedades qué evento libera la señal. Verifique el stock inicial y las reposiciones pendientes para que el circuito arranque con un recuento conciliado.

Haga un seguimiento del tiempo real desde la señal hasta el retorno, las faltas de material, el stock utilizable, las autorizaciones vencidas y las intervenciones de urgencia. Cuando algo falle, recorra el circuito: ¿se recogió la señal, se programó la reposición, estaban listos los materiales y llegaron las piezas conformes a la ubicación correcta?

Si el stock se mantiene sistemáticamente por encima de lo necesario, pruebe a reducir las tarjetas de forma controlada y observe el resultado. Si las faltas de material se repiten, investigue los supuestos sobre tiempos y capacidad antes de aumentar el stock. Vuelva a revisar el circuito cuando cambien la demanda, el tamaño del contenedor, la política de preparación de máquinas o los turnos.

Si su fábrica comparte recursos productivos entre distintos trabajos, elija SkyPlanner para mantener las reposiciones autorizadas y los pedidos de clientes en un único programa de producción. Para la demostración, prepare un caso con una pieza de fabricación recurrente, su ritmo de consumo, la cantidad por contenedor, su ruta de fabricación y los trabajos que compiten por las mismas máquinas. Así podrá analizar la pregunta que determina si el circuito funcionará: ¿puede completarse la reposición antes de que se agote el stock que cubre el consumo?

Reserve una demostración de SkyPlanner para analizar esa pieza en el contexto de su producción, o pruebe SkyPlanner con datos de demostración para ver cómo funciona su programación.

Jussi Mäntylä

Especialista en planificación de la producción, SkyPlanner

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